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Salud10 de octubre de 2025

La salud mental juvenil emerge como prioridad ante el aumento de la violencia y las crisis emocionales

Estudiantes universitarios reunidos en un espacio de apoyo emocional y acompañamiento psicológico
Estudiantes universitarios reunidos en un espacio de apoyo emocional y acompañamiento psicológico

En el marco del Día Mundial de la Salud Mental, que se conmemora el 10 de octubre, organismos internacionales y autoridades mexicanas advierten sobre la creciente vulnerabilidad emocional de la niñez y la juventud, especialmente frente a la violencia, la discriminación, la pobreza y el conflicto social.

Según informes del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), la exposición a estos factores de riesgo incrementa de manera significativa la probabilidad de desarrollar trastornos de salud mental. La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que cuanto mayor es el número de riesgos que enfrenta una niña, un niño o un adolescente, más profundo puede ser el impacto en su bienestar mental.

Esta reflexión cobra urgencia tras el reciente incidente violento en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde el 22 de septiembre el estudiante Jesús Israel Hernández fue asesinado por otro estudiante de 19 años. Esa tragedia reavivó el debate público sobre la importancia del acompañamiento emocional y psicológico en los espacios educativos.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) subraya que la infancia y la adolescencia son periodos críticos para el desarrollo cerebral y mental, ya que el bienestar de las personas jóvenes es altamente sensible a las influencias del entorno. Tanto UNICEF como la OMS insisten en que los primeros años de vida no solo moldean la salud mental en la juventud, sino que además tienen efectos duraderos en la edad adulta y pueden alterar la trayectoria vital de una persona.

En un mundo cada vez más complejo, la escasez de profesionales de salud mental disponibles para atender a las poblaciones más jóvenes se ha convertido en una preocupación global apremiante.

Según Fernando Wagner, académico de la Universidad de Maryland, el mundo enfrenta una falta creciente de especialistas formados en salud mental infantil y adolescente. Los datos de la OMS muestran que uno de cada siete jóvenes de entre 10 y 19 años presenta una condición mental diagnosticable.

La depresión y la ansiedad figuran entre las cinco principales causas de discapacidad en este grupo de edad, mientras que el suicidio sigue siendo la tercera causa de muerte entre las personas de 15 a 29 años, según la OPS.

Para atender estos problemas, la Facultad de Psicología de la UNAM realiza desde el 20 de febrero y hasta el 20 de noviembre el Seminario Internacional de Investigación sobre Convivencia en Instituciones Educativas: Retos, Tensiones y Temas Emergentes, con el fin de fomentar entornos escolares más sanos y fortalecer la convivencia social y emocional.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, ha hecho de la salud mental juvenil una prioridad nacional, con el lanzamiento de un programa integral de apoyo psicológico como parte de la iniciativa “Jornadas por la Paz y Contra las Adicciones”.

El programa busca ofrecer espacios seguros donde las personas jóvenes puedan expresar sus emociones, recibir orientación y denunciar casos de violencia o exclusión. “En ciertas etapas de la vida hay mayores tendencias a la depresión por diversas razones, entre ellas la influencia de las redes sociales y la formación de grupos que pueden propiciar el aislamiento. Queremos atender estos problemas de raíz”, afirmó la presidenta Sheinbaum.

Azucena Ochoa Cervantes, profesora de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), señaló que el modelo de la Nueva Escuela Mexicana (NEM) busca fortalecer las habilidades sociales, emocionales y afectivas del alumnado, garantizando su derecho a una educación inclusiva centrada en el bienestar mental.

Los expertos coinciden en que atender la salud mental juvenil debe ir más allá de la política gubernamental y convertirse en un esfuerzo colectivo de toda la sociedad.

“No basta con que esto sea una agenda de gobierno”, dijo Pamela Garbus, profesora e investigadora de la UAQ. “Como adultos, debemos reconocer nuestra responsabilidad compartida y reconstruir las redes de apoyo y los vínculos sociales que ayudan a sanar el daño hecho a la niñez y a las personas jóvenes”.

La OMS advierte que descuidar la salud mental durante la infancia puede limitar el desarrollo y las oportunidades en etapas posteriores de la vida.
Para fortalecer la respuesta de la atención primaria, la OPS lanzó el curso en línea “Mejorando la Salud Mental de Niños y Adolescentes en la Atención Primaria”, que ofrece herramientas basadas en evidencia para identificar los trastornos más comunes y diseñar intervenciones tempranas adecuadas.

Hay más información sobre este curso en campus.paho.org.

Desde 2011, la UNAM opera Espora, un programa gratuito de psicoterapia que atiende a más de 5,000 estudiantes cada año con el apoyo de 150 especialistas en salud mental. El coordinador del programa, Vicente Zarco, explicó que su misión es “reducir el sufrimiento emocional de los estudiantes y apoyar a las escuelas en la gestión de crisis”. El alumnado puede solicitar ayuda a través de espora.unam.mx.

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